Sexualidad en la piratería.

Dentro del imaginario popular, la tripulación de un barco pirata estaba conformada únicamente por hombres. A pesar de que desde este blog intentamos desmitificar gran parte de los estereotipos existentes acerca de ellos, en esta ocasión esta percepción no se aleja mucho de la realidad.

Una tripulación entre la que se contaran mujeres, que participaran o no en las actividades de a bordo podía implicar a la larga, la aparición de querellas en el navío, ya que permanecer durante semanas en altar mar llevaba a que la tensión sexual entre la marinería aumentara considerablemente. Esta excitación podía ser especialmente peligrosa para las cautivas tras un combate ya que los marinos podrían valerse de ellas para desahogarse tras la refriega. Por lo que se comprende que en situaciones como esta, las violaciones a tales prisioneras fueran consideradas como algo común.

Es ante estos casos, cuando no pocos capitanes, a sabiendas de los beneficios que podía reportar el rescate de este tipo de prisioneros, impedirían explícitamente a sus subordinados mantener relaciones sexuales con ellas. El capitán Snelgrave, comprendiendo que las palabras no eran suficiente para mantener a raya los instintos de sus hombres, solía encerrar bajo llave a sus prisioneras, evitando así cualquier posible contacto físico que pudiera intentar la tripulación.

Como solemos recordar, este tipo de situaciones no deben verse como blanco o negro, es necesario comprender que ocurrirían situaciones intermedias ante casos como este. No era de extrañar que el capitán y algunos de los tripulantes de mayor rango se aprovecharan de su influencia para compartir su cama con alguna de las cautivas que más les atrajeran. Tampoco debemos obviar la posibilidad de que alguna de las apresadas tras un asalto decidiera aceptar tales sugerencias como pago para mantener su seguridad o la del resto de cautivos o fuera forzada a ello con tal objetivo en mente. Por lo tanto debemos interpretar que se daría una amplia casuística ante hechos de esta índole, a pesar de las prohibiciones que existieron sobre este punto.

Pirate drinking

En caso de que se mantuviera estrictamente la orden de no tener trato con las cautivas y la travesía fuera más larga de lo estimado, puede comprenderse que algunos de los marinos recurrieran a la homosexualidad como medio para aliviar su tensión sexual. Existen casos en que los capitanes ante situaciones como esta, podrían valerse de un efebo o de alguno de los jóvenes de la tripulación para su disfrute. De todas formas, aunque no fue una práctica aislada, los pocos datos que se tienen acerca de ello indican que tales prácticas no serían realizadas a menudo entre las tripulaciones piratas, por lo que podemos aventurar que no llegó a convertirse en una práctica común.

Otros capitanes decidirían no incluir mujeres blancas en sus tripulaciones pero no impedirían que sí hubiera esclavas negras o mulatas. Utilizadas como meros instrumentos para descargar la tensión sexual acumulada, no tendrían otras funciones a bordo, exceptuando algunos casos en que también deberían dedicar su tiempo a labores de cocina o de limpieza de ciertas áreas del barco. La cosificación de estas mujeres únicamente puede comprenderse dentro del marco histórico de tal época, en donde su capacidad de acción y decisión estaba fuertemente reprimida por los roles sociales del momento.

Pirate slaves

Independientemente de la tendencia sexual de los tripulantes y de los métodos utilizados, los capitanes comprendían que sus hombres podían llegar a amotinarse debido la combinación de tensión sexual no resuelta y cansancio acumulado tras una larga travesía. Ante el riesgo de ser ejecutado por los mismos, la norma general era que en el momento que se recalase en un puerto seguro el capitán daba permiso a la marinería para que pasara varios días en tierra desfogándose en tabernas y prostíbulos. Práctica común que adquiría unas dimensiones aún mayores en caso de que se hubiera logrado capturar un botín abundante. Este paso era utilizado a su vez, como una buena excusa para reparar los posibles desperfectos de la nave, contratar nuevos miembros o decidir nuevos objetivos.

Pirate try

Esperamos que con esta entrada hayamos conseguido arrojar algo de luz acerca de la sexualidad en la piratería y tengais una idea más aproximada de ella . No podemos irnos sin olvidar daros las gracias por leernos y recordaros que seguiremos ofreciendo información, tanto en este blog como en Facebook y Twitter, acerca de la piratería y los diversos aspectos relacionados con ella.


Fuentes:

ABELLA, Rafael. Los halcones del mar. Martínez Roca, Barcelona, 1998.

GONZÁLEZ DÍAZ, Falia. Mare Clausum, Mare Liberum. Piratería en la América española. Madrid : Subdirección General de los Archivos Estatales, 2009.

MARÍA CIPOLLA, Carlo. La odisea de la plata española, Barcelona : Crítica. Libros de Historia, 1999.