Sloop. Nuevos barcos para nuevos tiempos. Parte 1.

A finales del siglo XVII, los diversos acontecimientos políticos que se dieron en Europa llevarían a que muchas potencias se vieran incapaces de mantener la seguridad y el suficiente control sobre las embarcaciones y asentamientos de las zonas caribeñas. Tal situación, unida a la reaparición de hostilidades entre naciones llevaría a que los actos de piratería, tanto a pequeña como a gran escala aumentaran considerablemente en esos años.

Debido a  este repunte de la actividad pirática, surgen en aguas caribeñas, principalmente en el norte de la Isla de Cuba y las Bermudas, un nuevo tipo de embarcación, el sloop o balandra. Su surgimiento fue debido tanto a la propia situación de muchos marinos, ya que buscaban una embarcación rápida pero sin mucho calado, permitiéndoles así remontar ríos y esquivar los peligrosos bancos de arena y arrecifes que enviaban cada año un buen número de barcos a pique.

BS

British Sloop. Fuente: Skrubhjert (1)

Dicho barco, evolucionará años después, derivando en el schooner, el cual poseía un mástil más, popularizándose en el siglo XVIII. A su vez los clippers, típicos del siglo XIX, son en cierto modo, herederos de esta clase de barcos, debido a la necesidad de conseguir la máxima velocidad posible.

Schooner

Schooner (2)

Clipper

Clipper (3)

 

Antes de seguir leyendo, he creído conveniente dejaros la definición de los diferentes términos técnicos que irán saliendo a lo largo de la entrada, evitando así que tengáis que estar mirando en internet cada parte del barco. Espero que la lectura resulte así mucho más fácil de entender a todos aquellos que no estén habituados a la jerga marinera.

  • Aparejo: Conjunto de velas, palos, vergas y jarcias de una embarcación.
  • Calado: Medida vertical tomada desde la quilla hasta la línea de flotación.
  • Bauprés: Palo grueso que sale de la proa con inclinación sobre el horizonte.
  • Estay: Cabo grueso que sujeta la cabeza de todo palo o mastelero de una nave, para evitar que se desplace hacia popa.
  • Foque: Vela triangular que se amura/fija entre el palo trinquete y el bauprés.
  • Línea de flotación: Es la intersección del costado del buque con la superficie del agua. Esta línea separa en cada momento la parte sumergida del barco de la que no lo está.
  • Nudo: 1 milla náutica por hora = 1852 m/h.
  • Popa: Parte posterior de una embarcación.
  • Proa: Parte delantera de una embarcación, con la cual corta las aguas.
  • Quilla: Gran estructura de madera compuesta de varias piezas que va de proa a popa por la parte inferior del barco.
  • Trinquete: Palo más inmediato a la proa, de las embarcaciones que tienen más de uno.

 

El término sloop proviene del holandés “sloep”, y se refiere a un barco de tipo balandra, ya que gran parte de su diseño mantiene las características del barco anterior. Entonces, ¿qué lo hace diferente de otros barcos similares?

En primer lugar posee únicamente un aparejo de proa a popa, mientras que su palo esta situado en una posición más cercana a la proa, es este detalle el que lo diferencia de cualquier otro posible barco. Al mismo tiempo sólo lleva un foque o génova envergado al único estay de proa, esta vela triangular solía ser de menor tamaño que en otras embarcaciones.

Los sloops podían alcanzar una velocidad de 11 nudos si tenían el viento a su favor, a su vez tenían una capacidad para llevar hasta 75 tripulantes y 14 cañones montados.

Sloop ejemplo

Ejemplo básico de Sloop (4)

Todas estas características hicieron del sloop un barco muy manejable y rápido, lo cual le permitía emboscar y alcanzar a otros navíos con una mayor facilidad. En caso de encontrarse con un enemigo superior, podía aprovechar mejor los vientos gracias su velamen y forma y huir sin recibir daños. Pero la principal ventaja de esta embarcación consistía en que eran necesarias pocas manos para que pudiera maniobrar, ya que su aparejo era muy sencillo. De este modo el resto de la tripulación dedicaba toda su atención al momento del ataque, aumentando notablemente las probabilidades de éxito.

 


 

Bibliografía:

 

CARROGGIO, Santiago. Historia de la navegación. Gran Enciclopedia del mar. Barcelona: Carroggio, 2003.

ELLIOT, J.H. Imperios del mundo atlántico; España y Gran Bretaña en América. Madrid: Taurus, Taurus Historia. D.L. 2006.

FLORISTÁN, Alfredo. Historia Moderna Universal. Barcelona: Editorial Ariel, 2005, 764 p.

FONDEVILA SILVA, Pedro. Diccionario español de la lengua franca mediterránea. Murcia: Fundación Séneca, Agencia de Ciencia y Tecnología de la Región de Murcia, 2011, 496 p.

MASIÁ DE ROS, Ángeles. Historia General de la Piratería. Barcelona: Editorial Mateu, Colección Keops, Visiones Históricas, 1959.

MOREAU, Jean-Pierre. Piratas. Filibusterismo y piratería en el Caribe y en los Mares del Sur (1522-1725). Madrid: Machado Grupo de Distribución, S.L., 2012, 426 p.

ZARAGOZA, Justo. Piraterías y agresiones de los ingleses en la América española. Sevilla: Renacimiento, Colección Isla de la Tortuga, 2005, 547 p.

 

Imágenes:

(1)http://pre05.deviantart.net/6921/th/pre/i/2013/302/a/6/british_sloop_by_skrubhjert-d6sam84.jpg

(2) http://schooner.org/wp/wp-content/themes/foundation_wordpress/img/3.jpg

(3) http://www.randstad.com.sg/images/about-randstad/sponsorships/Clipper04.jpg

(4)https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/6e/Sloop_Example_Other.svg/210px-Sloop_Example_Other.svg.png

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Filibusteros, un híbrido cada vez más común.

Los filibusteros aparecerían debido al proceso evolutivo que experimentaron los bucaneros durante el siglo XVI. El crecimiento de Tortuga como un enclave en el que se reunían toda clase de indeseables e individuos peligrosos para las emergentes potencias coloniales, llevaría a que se inicie un bloqueo del asentamiento por parte de la armada española.

Ante la necesidad de avituallarse y mantener el lucrativo comercio que se seguía practicando con piratas y contrabandistas los residentes de Tortuga se verán obligados a hacerse a la mar para romper el cerco. Por lo tanto deberán abandonar las pequeñas embarcaciones costeras de las que se habían valido previamente y comenzar a hacer uso de navíos de mayor tamaño capaces de aguantar los avatares de la vida en alta mar.

Los bucaneros capaces de adaptarse a este nuevo giro de los acontecimientos serían conocidos como filibusteros. El término podría provenir del holandés “vrii buiter”, que  significa “aquel que captura botín libremente”. Se traduciría al inglés como “free booter” y al francés como “filibustier”, de donde pasaría finalmente al español.

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Se comprende por tanto que los filibusteros serían aquellos dedicados a la navegación y las prácticas piráticas, pero a diferencia de sus predecesores se alejarían de la costa en mayor medida. De tal modo sus objetivos eran de un mayor tamaño (puertos medianos, buques de guerra, mercantes y caravanas terrestres, entre otros muchos ejemplos). A pesar de estas actividades, los filibusteros alternarían a menudo este modus operandi con el trueque de la caza  y la pesca típicas de la vida bucanera.

La Tortuga bajo el gobierno de Le Vasseur, se convertiría en un auténtico imán para todo aquel que deseara enrolarse en las tripulaciones piráticas. Nutrida por hombres sin ley, esclavos fugados o todo aquel que atraído por esta forma de vida, se convertiría en una garantía para todo aquel que buscara aventuras y riqueza.

De esta manera surge el filibusterismo antillano, el cual va agrandándose gracias al saqueo de sus presas y actúa bajo sus propios criterios, convirtiéndose así en un lastre para el comercio interinsular. Aunque no llegan a amenazar directamente los convoyes o los grandes puertos, sí tendrán que ser en cuenta como una fuerza capaz de poner en marcha una maquinaria bélica capaz de poner en verdadero peligro a grandes zonas bajo supuesto control colonial.

Pirate ship crashing

Algunas de las principales figuras del filibusterismo serían Bartolomé el Portugués, Rock el Brasileño y Pierre le Grand. Destacando por su temperamento, Rock pasará a los anales de la Historia como un individuo con un talante brutal con la siniestra costumbre de dispensar un trato salvaje a sus prisioneros a los que solía torturar y matar. Tal actitud, sumada a sus tremendas borracheras en las cuales sembrara el pánico por las calles de Jamaica disparando a todo aquel que no le cayera en gracia y tomando las tabernas por asalto, le llevaría a que muchos de sus contemporáneos le evitaran en la medida de lo posible. Con semejante historial a sus espaldas, su estela se disipa en el tiempo aunque ciertas fuentes establecen que fue finalmente asesinado en una de estas reyertas.

Rock el brasileño

Ajenos a la personalidad de cada uno de los ejemplos, su fama procede de las grandes fortunas que consiguieron saquear valiéndose tanto de la brutalidad como de la astucia, ya que con un escaso número de hombres lograron hacerse con considerables botines custodiados por fuerzas muy superiores, tanto en armamento como en número de efectivos. Con apoyos en casi todas las islas, exceptuando las españolas, los filibusteros pudieron tejer una red de contactos, apoyo e información que les permitía realizar asaltos sobre sus objetivos y escabullirse velozmente, impidiendo que fueran apresados en la mayoría de las ocasiones. La capacidad de organización y experiencia en estas lides llevaría a que pronto, los gobiernos coloniales propiciaran un ambiente de diálogo con estos individuos con la intención de comprar sus servicios y así promover los ataques sobre sus enemigos políticos.

Esperamos que os haya interesado este entrada sobre los filibusteros y los entresijos que rodean tal término. Os recordamos que seguiremos trabajando para poder ofreceros información acerca del resto de marinos que habitaron y actuaron en el Atlántico.


Fuentes:

The sea and civilization. A maritime history of the world, Lincoln Pain. 2013.

Los Halcones del Mar. Rafael Abella. 1998.

Un eslabón perdido en la historia, piratería en el Caribe. Siglos XVI y XVII. Martha de Jarmy Chapa. 1983.

Piratas, los peligrosos habitantes del Nuevo Mundo.

La piratería existe prácticamente desde que el ser humano comenzó a valerse de los barcos como medio de transporte. La práctica de esta actividad se vería incrementada debido a las noticias acerca del Nuevo Mundo. Todo un continente por explorar en el cual Europa comenzaría a enviar a sus habitantes con el fin de hacerse con sus recursos.

Los piratas de todo occidente vieron en este giro de los acontecimientos una oportunidad que no podían dejar escapar, galeones atestados de las riquezas americanas y poblaciones costeras sin apenas defensas eran objetivos muy suculentos para estos individuos. Poco tardarían en iniciar una época de la historia en la cual se convertirían en un elemento que provocaría en las mentes de la época, y en las actuales una mezcla terror y fascinación.

Los piratas no fueron durante toda su existencia un tipo determinado de navegantes si no que dependiendo de las circunstancias podrían actuar por libre o entrar a las órdenes de una potencia europea. Tales cambios les obligarían a actuar según una serie de pautas y por ello serían reconocidos como corsarios, tal y como explicamos en la entrada anterior.

La palabra pirata procede del griego «peirates» (prueba, intentar hacer fortuna en las aventuras). Es por ello que tales marineros actuarían según sus propios impulsos, por lo que no contarían con el apoyo de ningún tipo de gobierno o nación. Su único fin sería el de hacer fortuna mediante la usurpación de recursos, ya fueran humanos, materiales o monetarios.

Jamaica, Tortuga y La Española (actuales Haití y República Dominicana) serían algunos de los enclaves desde donde se organizarían y lanzarían los asaltos contra los diversos objetivos a su alcance. La imagen de piratas abordando barcos se ha hecho hueco en el imaginario popular, pero debe recalcarse que no sería esa su única actividad.

Boarding

El asalto a convoyes o navíos solitarios sin duda fue una de sus principales ocupaciones, pero ante la posible escasez de piezas de esta índole los piratas optarían por atacar plantaciones, poblaciones costeras e incluso grandes fuertes a sabiendas de las riquezas existentes en el interior de los mismos.Por ello, no era nada extraño que los piratas formaran alianzas temporales entre sí llegando a reunir grandes flotas que transportaran a cientos de hombres.  Con semejante número de efectivos, incluso las plazas mejor defendidos llegaron a caer ante el embate de estos peligrosos habitantes del Nuevo Mundo.

Pirate fleet

Debe comprenderse que con el paso de los años los diversos piratas que poblaron tales aguas llegarían a esbozar una imagen propia de ellos mismos, sus actividades  y los territorios en las que las realizaban. Mientras que para ellos los puertos norteños proporcionaban mercados para su botín y lugares de reclutamiento para nuevas acciones los piratas consideraban el Caribe como su feudo privado. Sin que les molestara nadie, consideraban propio un mundo que comprendía desde las costas de Carolina, al norte, al Golfo de Venezuela al sur. Y desde la Bahía de Campeche al oeste hasta la parte más oriental de las Antillas.

Esperamos que os haya interesado este entrada y que vuestra visión  de los piratas se haya enriquecido tras habernos leído. En las siguientes entradas seguiremos ofreciéndoos información acerca del resto de marinos que habitaron y actuaron en el Atlántico.

                                                                                                                                                                                                   

Fuentes:

Un eslabón perdido en la historia, piratería en el Caribe, siglos XVI y XVII. Martha de Jarmy Chapa, 1983.

La odisea de la plata española, C. María Cipolla, 1996.

Los Halcones del Mar, Rafael Abella, 1998.

Empecemos por lo básico.

Existe un profundo desconocimiento acerca del mundo de la piratería y las distintas personas que formaban parte del mismo. Es común el error en el que se cree que todos aquellos dedicados a asaltar naves y poblaciones eran piratas, ya que existen grandes variaciones dependiendo de los métodos y los objetivos que buscaban.

Para empezar a abrirnos paso e ir descubriendo sus secretos lo mejor será explicar las distintas categorías por las que fueron llamados estos personajes.

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Piratas: es la acepción más conocida y en ella se establecen todos aquellos que se dedican principalmente al saqueo de naves y poblaciones, independientemente de su nacionalidad ya que estos personajes buscan únicamente su beneficio propio y siguen exclusivamente al pabellón de su navío.

Evidentemente el paso del tiempo hizo que variaran sus intereses,  alianzas y métodos de ésta clase de personajes. Dando así lugar a que los piratas alternaran sus actividades delictivas con el corso, el contrabando o la trata de esclavos.

Bucaneros: conjunto formado por criminales huidos, esclavos fugitivos, desterrados por deudas, delitos o causas religiosas conformaron grupos entre ellos y se asentaron en las Antillas menores.

Dedicados a la caza de puercos cimarrones, curaban tales carnes al sol para ahumarlas más tarde. Tal método sería llevado a cabo en unas barbacoas que ellos denominaban buccan. Una vez acabado el proceso aprovechaban para venderlas o intercambiarlas estas viandas por armas u otros pertrechos a los barcos que pasaran cerca de sus asentamientos. Comenzarán poco después a lanzarse al mar en pequeñas embarcaciones para asaltar pequeñas poblaciones costeras.

Filibusteros: nacidos de los propios bucaneros en el siglo XVII, estos individuos dedicarían un mayor esfuerzo a las correrías marítimas utilizando navíos de mayor tamaño que sus predecesores lo que les permitiría centrarse en objetivos de un mayor tamaño, tales como convoys comerciales o grandes poblaciones y plantaciones. A pesar de todo ello no abandonarían sus antiguas costumbres y a mennudo alternarían las actividades piráticas con la caza y la pesca típica de la vida bucanera.

Corsarios: los corsarios pueden remontarse hasta el siglo XIV, incluso antes ya que existen ciertos textos de la Baja Edad Media en la que se hace alusión a este tipo de marinos.

Diferenciados del resto de asaltantes marinos, los corsarios se caracterizan debido a que son particulares que auspiciados bajo un contrato con una determinada nación se dedica a atacar tanto los navíos como poblaciones de sus países enemigos. Por ello el corsario se ve obligado a navegar bajo el pabellón de la nación que ha contratado sus servicios.

Existe por tanto cierta ambigüedad acerca de cuándo comienza la piratería y acaba el corso, ya que una fácilmente puede dar pie a otra. A su vez un mismo individuo puede ser considerado como un corsario por sus compatriotas, mientras que se le puede tildar de pirata por parte de aquellas víctimas de sus actividades.

Esperamos que estas primeras pinceladas de información os hayan interesado, en siguientes entradas nos dedicaremos exclusivamente a cada uno de los ejemplos hoy expuestos ampliando la información acerca de ellos.

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