Carenado. Mantenimiento del casco. Parte 1

Las embarcaciones piratas, al estar hechas esencialmente de madera, sufrían a lo largo de los años un avanzado desgaste que podía ser producido por muy diversos factores, el choque contra las olas, los microorganismos adheridos a su casco o las armas de fuego del enemigo. Esta acumulación de daños podía llegar a provocar, en el mejor de los casos, un manejo más difícil del barco, y en el peor el hundimiento del mismo.

Para evitar cualquiera de ellos, las tripulaciones realizaban una serie de reparaciones en alta mar que a menudo resolvía o paliaba esta serie de problemas. Pero cada cierto tiempo era necesario parar totalmente la actividad y llevar a cabo una “puesta a punto” en profundidad, momento que implicaba hacer uso del carenado.

CF

Burning off a ship (1)

Concretamente, el carenado consiste en el hecho de encallar un barco en tierra mientras la marea está alta y tras ello tumbarlo para poder dejar expuesto uno de los lados de su casco. Todo ello con el objeto de realizar reparaciones en el mismo y bajo la línea de flotación, una vez que la marea bajase y lo dejase al aire.

Los barcos mercantes y aquellos pertenecientes a las armadas de cada país podían disfrutar de las instalaciones de los puertos, así como del personal de los mismos para llevar a cabo esta serie de reparaciones. Como era de esperar, los piratas tenían que ingeniárselas de cualquier otro modo, ya que su sola presencia en un atracadero civil habría llevado a que fueran arrestados y condenados a muerte.

De todos modos, a lo largo de la Historia, y especialmente en aguas americanas, algunos gobernadores corruptos, conocedores del poder que ejercían en su zona y de la lejanía con los organismos reales, no dudaron en aceptar a los piratas en sus puertos y ofrecerles apoyo logístico para sus labores de mantenimiento, a su vez, no se incluiría su visita en los libros de registro. Ni que decir tiene que, una vez que hubieran abandonado el puerto, el dinero de las arcas de dichos gobernadores y de varios otros funcionarios, casualmente había aumentado de manera significativa.

CBS

Ejemplo de un barco ya en tierra, siendo carenado (2)

A pesar de la posibilidad de contar con esta clase de apoyo, lo normal era que los piratas buscaran una isla en la que poder abastecerse de víveres y agua, y al mismo tiempo poder carenar su barco. Estos refugios podían ser la propia guarida que usaran a menudo, aunque muchos, con tal de reducir cualquier posibilidad de rastreo, preferían valerse de cualquiera de la miríada de islas que conformaban la región caribeña para tales actividades.

Una vez seleccionada la isla, se esperaba a la marea alta para poder acercar el barco a tierra y hacerlo encallar con cierto cuidado. Tras ello se comenzaba la laboriosa tarea de desembarcar la mayoría de los bienes que se guardaban en el barco y mover la mayoría de ellos hacia el costado que debía estar más cercano a la tierra.

Tal tarea era necesaria ya que una vez llegada la marea baja, el barco debía ser arrastrado algunos metros tierra adentro. La única manera de hacerlo era tirando del mismo con sogas, por lo que cuanto menor fuera el peso más rápido podrían sacarlo de la costa.Finalmente, se inclinaba el barco sobre uno de sus costados y se fijaba dicha posición amarrándolo a accidentes geográficos como salientes rocosos o en su defecto a árboles.

LE

Navíos siendo carenados. Fuente Louis le Breton (3)

Para ello se usaban cuerdas de un gran grosor y como ayuda, se apoyaban algunos de los elementos y pertrechos del barco (cañones, barriles, materiales, mercancía, etc.) en el lado más cercano al suelo para hacer peso. También era usual apuntalar la zona de trabajo con troncos o tablones de madera, generalmente conseguidos de los propios árboles de la zona. Gracias a todo ello, se evitaba que la estructura se ladease y aplastara a aquellos que estuvieran trabajando en las reparaciones del casco.


Bibliografía

BURNEY, James. Historia de los bucaneros de América. Salamanca: Renacimiento, Isla de la Tortuga, 2007, 478 p.

FONDEVILA SILVA, Pedro. Diccionario español de la lengua franca mediterránea. Murcia: Fundación Séneca, Agencia de Ciencia y Tecnología de la Región de Murcia, 2011, 496 p.

GOSSE, Philip. Historia de la Piratería. Sevilla: Renacimiento. Colección Isla de la Tortuga, Serie mayor, 2008.

JUÁREZ MORENO, Juan. Corsarios y piratas en Veracruz y Campeche. Sevilla: Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 1972, 468 p.

LUCENA SAMORAL, Manuel. Piratas, bucaneros, filibusteros y corsarios en América. Perros, mendigos y otros malditos del mar. Madrid: Mapfre S.A., 1992, 313 p.

ROBERTSON, Stuart. La vida de los piratas. Barcelona: Editorial Crítica, 2008, 271 p. ISBN: 978-84-9892-059-8

SAN JUAN, Víctor. Piratas de todos los tiempos. Madrid: Editorial Sílex, Serie Histórica, 2009, 287 p. ISBN: 978-84-7737-220-2.

 

Enlaces

(1) http://www.sciencemuseum.org.uk/HoMImages/Components/763/76345_3.png

(2)http://vignette4.wikia.nocookie.net/black-sails/images/e/e1/Walrus_on_the_beach.jpg/revision/latest?cb=20140117145130

(3) https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/fe/Lebreton_engraving-07.jpg

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s