Sloop. Nuevos barcos para nuevos tiempos. Parte 2.

En la anterior entrada pudimos ver las características físicas de los sloops o balandras de las Bermudas, pero para esta ocasión la entrada tratará sobre cómo los piratas lograron ganar tanta importancia durante fines del siglo XVII y principios del XVIII gracias al uso de estas peculiares embarcaciones. ¿Empezamos?

Tal y como dije en la anterior entrada, los sloops eran naves de una gran maniobrabilidad, capaces de alcanzar altas velocidades tanto para asaltar a sus enemigos como para huir de ellos. Los sloops poseían un aparejo muy sencillo, por lo que una tripulación de pocos hombres era capaz de conseguir la máxima velocidad y rendimiento de la misma. De este modo, el resto de miembros tenían que preocuparse únicamente por mantenerse en sus puestos durante el combate.

El poco calado, las dimensiones reducidas de la nave y su velocidad permitían a los piratas desaparecer rápidamente de la escena del crimen en caso de ser perseguidos. Al poder sortear con facilidad los bancos de arena y las aguas menos profundas, los tripulantes de un sloop conseguían escapar de barcos mayores adentrándose en ríos o en islas rodeadas por peligrosos arrecifes de coral.

Gracias a ello, la mayoría de sus bases estaban lejos de las miradas indiscretas y protegidas por las citadas barreras naturales, impidiendo o dificultando en gran medida el paso a una fuerza invasora.

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Broken ship. Fuente: Karl Simon (1)

La piratería de “baja intensidad”, es decir, aquella que tiene como principales objetivos pequeñas embarcaciones, poblaciones escasamente defendidas o rutas comerciales poco transitadas, experimenta un repunte que no cesa de crecer. Dicho crecimiento llegará a convertirse en una avalancha de ataques que las autoridades  de la época fueron casi incapaces de contener.

La mayoría de los piratas comenzaría tal clase de saqueos a bordo de estas embarcaciones, debido a que su creciente demanda redujo sus precios en comparación con otras naves. Así mismo, asaltar y hacerse con una balandra de las bermudas siempre sería más fácil que hacerlo contra un barco de mayores dimensiones. De un modo u otro, una vez con el sloop en su poder, los piratas serían capaces de apropiarse de embarcaciones más grandes, convirtiéndolas en sus buques insignia.

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Jack’s Knife. Fuente: Cecilio Calvo (2)

No era común abandonar los sloops llegados a este punto, a pesar de que se hubiera conseguido una nave de mayores dimensiones con un potencial de ataque mucho mayor, ya que estos se mantendrían como naves de apoyo del resto de la flota.

Su función pasaría ahora a servir como naves de exploración, a ofrecer fuego de apoyo de los combates o a servir como almacén extra una vez llenado la bodega de las naves más lentas, entre otras muchas opciones.El factor sorpresa y la velocidad de reacción, muy superiores a los grandes y a menudo pesados navíos que navegaban el Caribe, permitiría a los sloops una larga vida útil, ya que no faltaban las oportunidades de explotar sus cualidades.

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Bermuda Sloop. Fuente: WolfFlunky (3)

Los propios comerciantes vieron en este nuevo modelo una oportunidad de mejorar sus circuitos de intercambio, por lo que se reforzaría en la zona de las Bermudas, una importante industria astillera dedicada en gran medida a la construcción de balandras. Haciendo uso de estas nuevas técnicas constructivas, tal negocio se convirtió una actividad muy rentable, llegando a exportar sus productos a costas tanto europeas como americanas.

Tal fue el volumen de trabajo que los propios armadores de las Bermudas, faltos de materia prima tuvieron que reducir su producción. Las Bermudas no tienen una superficie superior a los 40 Km2 , por lo que los cedros utilizados fueron un recurso escaso que no tardaría en ser insuficiente para la demanda exigida. Incapaces de mantener el ritmo, numerosos armadores se establecerían en las costas norteamericanas, vendiendo sus servicios al mejor postor. Aunque este cambio de posición no impidió que los piratas siguieran con sus habituales quehaceres, únicamente tuvieron que navegar un poco más hacia el norte, lo cual llevaría, como era de esperar, a que las colonias británicas de la costa Este sufrieran sus ataques.


Bibliografía:

CARROGGIO, Santiago. Historia de la navegación. Gran Enciclopedia del mar. Barcelona: Carroggio, 2003.

ELLIOT, J.H. Imperios del mundo atlántico; España y Gran Bretaña en América. Madrid: Taurus, Taurus Historia. D.L. 2006.

FLORISTÁN, Alfredo. Historia Moderna Universal. Barcelona: Editorial Ariel, 2005, 764 p.

FONDEVILA SILVA, Pedro. Diccionario español de la lengua franca mediterránea. Murcia: Fundación Séneca, Agencia de Ciencia y Tecnología de la Región de Murcia, 2011, 496 p.

MASIÁ DE ROS, Ángeles. Historia General de la Piratería. Barcelona: Editorial Mateu, Colección Keops, Visiones Históricas, 1959.

MOREAU, Jean-Pierre. Piratas. Filibusterismo y piratería en el Caribe y en los Mares del Sur (1522-1725). Madrid: Machado Grupo de Distribución, S.L., 2012, 426 p.

ZARAGOZA, Justo. Piraterías y agresiones de los ingleses en la América española. Sevilla: Renacimiento, Colección Isla de la Tortuga, 2005, 547 p.

Imágenes:

(1) http://www.art-spire.com/en/illustration/karl-simon-broken-ship/

(2) http://cecilialovalvo.deviantart.com/art/Jack-s-Knife-Bermuda-Sloop-413580709

(3) http://wolfflunky.deviantart.com/art/Bermuda-Sloop-355093834

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