Piratería y alcohol, una relación más allá de lo profesional. Parte 2.

En esta segunda entrada sobre el alcohol y la piratería seguiremos ahondando sobre esta peculiar relación y los grados de aceptación que tenían las diversas bebidas tanto en puerto como en alta mar.

Se considera al ron como la opción predilecta de los piratas para emborracharse, lo cual puede llevar al engaño de que únicamente tomaban este tipo de bebida. Es necesario por ello exponer algunas de las causas que han llevado a que éste tópica se haya mantenido hasta nuestros días.

En primer lugar la bebida idónea para mantener a una tripulación alerta y dedicada plenamente a las tareas de un navío es el agua. Pero su naturaleza hace que a los pocos días de permanecer inmóvil en un barril y sin apenas ventilación se estanque, por lo que beberla se convertía una manera bastante rápida de coger una infección estomacal. A sabiendas de esto, los tripulantes de las embarcaciones se valdrían de las bebidas alcohólicas para mitigar la sed durante las largas travesías.

Drunken pirate barrel

En segundo lugar, las bebidas alcohólicas solían combinarse con el extracto de frutas y con determinadas especias. Ello unido a las propias características de estas bebidas, permitían a los marinos “inmunizarse” en cierto modo ante las diversas enfermedades del nuevo continente como de aquellas que podían aparecer a bordo. No debe olvidarse que era necesario entregar a la tripulación algo de alcohol cada cierto tiempo para mantener su moral alta y evitar posibles intentos de amotinamiento.

Pirate mutiny blue

En tercer lugar antes de la aparición del ron en cantidades suficientes a lo largo de las zonas atlánticas, los barcos se aprovisionaban por lo general de cerveza, vino y ginebra. Ahora bien cada una de estas bebidas tenía sus inconvenientes en alta mar.

La cerveza era un recurso barato de obtener, pero mantener barriles llenos durante semanas o incluso meses provocaba la proliferación de parásitos dentro de estas barricas, haciendo que su consumo fuera de todo menos recomendable. Aunque no fuera muy consumida en alta mar su consumo se solía reducir aún más en los últimos compases del viaje. De todas formas en tierra seguía siendo una de las opciones más populares.

El vino por su parte experimentaba un proceso similar al de la cerveza. Mantener unos caldos muchas veces de dudosa calidad hacinados durante semanas en ambientes poco saludables, hacía que los hongos apareciesen en gran número. De todas formas los capitanes sí solían beber vino durante sus travesías, esto es debido a que podían costearse unas bebidas de condición varias veces superior a la entregada al resto de la tripulación. Lo cual implicaba que su sabor y condiciones de salubridad se mantuvieran por mucho más tiempo, incluso en largas travesías.

Pirate holding-up-ship-crew-in-cabin

Del mismo modo que con la cerveza el vino seguía teniendo una buena aceptación en puerto, aunque en varias ocasiones sería menor debido a que gran parte de las existencias eran importadas desde el continente. Por lo que las remesas que llegaban a las zonas atlánticas solían estar en malas condiciones debido a las vicisitudes del viaje.

Bebidas como la ginebra y el whisky tenían una gran aceptación entre las tripulaciones ya que debido a su mayor contenido alcohólico, era más difícil que sus condiciones empeoraran. A su vez estas bebidas permitían emborracharse con mucha menos cantidad que con otras de menor graduación, lo que permitía utilizar el espacio de la bodega para embarcar más material obtenido durante los asaltos y abordajes.

Pirate props

En el caso concreto del ron, su popularidad se debió a factores como los detallados en el punto anterior, era más difícil que las reservas se pusieran en mal estado debido a su alta tasa de alcohol. A su vez el Caribe y con el tiempo sus zonas aledañas continentales, dedicaron grandes esfuerzos a su fabricación; debido a ello comprarlo o hacerse con él por la fuerza, eran tareas más sencillas y baratas que importar licores desde Europa.

El ron tendría a su favor ser una bebida poco conocida hasta el siglo XVII, por lo que fue bien recibida por las tabernas y clientes de esta zona del mundo. Su sabor y características aumentaron su popularidad tanto entre los marinos como con la gente de tierra convirtiéndolo en poco tiempo en una de las bebidas más consumidas del Caribe.


Fuentes:

GIORGETTI, Franco. Grandes veleros: historia y evolución de la navegación a vela desde sus orígenes hasta nuestros días. Barcelona: Llibreria Universitaria, cop. 2007.

GONZÁLEZ DÍAZ, Falia. Mare Clausum, Mare Liberum. Piratería en la América española. Madrid: Subdirección General de los Archivos Estatales, 2009.

GOSSE, Philip. Historia de la Piratería. Sevilla: Renacimiento. Colección Isla de la Tortuga, Serie mayor, 2008.

PAINE, L. The sea and civilization. A maritime history of the world. London: AA Knopf, Random House, 2013.

RAMOSKOPRIVITZA, Ulises Sandal. El delito de piratería y el principio de justicia universal. [En línea]. 2013, [fecha de consulta 25-2-15] Disponible en: http://gredos.usal.es/jspui/bitstream/10366/124202/1/DDPG_RamosKoprivitzaUlisesSandal_Tesis.pdf

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s