Corsarios, recorriendo la delgada línea entre patriotismo y piratería.

La figura del corsario ya aparece en escritos de la Baja Edad Media, aunque comienza un proceso de crecimiento en el siglo XIV. Por ello que se comprende por corsario a aquel particular que debido a un contrato formalizado con una determinada nación atacaría a los barcos y enclaves enemigos para hacerse con sus posesiones.

Tal contrato sería conocido como patente de corso o carta de marca, el cual obligaría al recién convertido corsario a navegar bajo el pabellón de la nación contratante, siendo así tomado por un aliado entre las tropas de la marinería de tal país.

Su especial condición les permitía gozar de ciertos privilegios, siendo uno de los más importantes el considerar como seguros los puertos de la nación con la que hubiera establecido el acuerdo. Además sus acciones, idénticas a las de los piratas, diferenciadas únicamente en que no atacaban a los súbditos de la nación por la que actuaban, solo eran castigadas por los tribunales de los países enemigos.

Los beneficios obtenidos de tales actividades basadas en el saqueo, eran repartidos entre la tripulación de las naves que hubieran participado en estas tareas, reservando una cantidad previamente acordada que era entregada a la nación que hubiera expedido la patente.

Barco pirata puerto

Llegados a este punto es necesario hacer hincapié en que estos marinos eran vistos como patriotas por sus contratantes, con los que solían compartir nacionalidad, y como vulgares saqueadores por parte de aquellos que sufrían sus embates. Los propios corsarios en un inicio no tendrían una base ideológica para sus acciones, pero la continuidad del uso de corsarios por dirigentes políticos a lo largo de los años, llevaría a que en numerosas ocasiones esta mentalidad cambiara. Muchos de los corsarios comenzarían a considerarse a sí mismos patriotas independientemente de las opiniones ajenas, e incluso varios de ellos verían en sus acciones una forma de expandir su religión sobre sus enemigos.

Inglaterra haría un uso especialmente elevado de los corsarios ya desde inicios del siglo XVI, debido a que consideraba injusto el reparto del mundo que había decidido Alejandro VI, el cual impedía la posibilidad de expandirse por los recien descubiertos territorios americanos.

De este modo antes de iniciar una guerra abierta para hacerse con posiciones en ultramar, optaría por la contratación en gran número de corsarios que acosasen los emplazamientos españoles. Figuras como Drake, Raleigh o Hawkins son un perfecto ejemplo de corsarios dedicados a tales menesteres, los cuales gracias a sus capacidades llegaron a convertirse en un verdadero quebradero de cabeza para las naciones rivales y a infundir un terror nada infundado sobre sus habitantes.

Drake portrait

La existencia de una paga, unido a las posibilidades de aumentar los beneficios según el número de capturas llevaría a que numerosos marinos de toda índole vieran aquí un modo de ganarse la vida muy atrayente. Tanto comerciantes como antiguos piratas aprovecharían las opciones que daban los monarcas para hacerse a la mar y controlar las nuevas posesiones americanas mediante la eliminación y el saqueo de las posiciones enemigas allí establecidas.

Aparte de la riqueza material existía la posibilidad de lograr alcanzar la condición nobiliar mediante la práctica del corso. Condición que se lograría tanto por los servicios prestados como mediante la consecuente distribución de las fortunas obtenidas entre la administración real y aquellos bien establecidos en la sociedad. No sería raro que muchos nuevos nobles alcanzaran su ansiada nueva posición, poniendo cuantiosas sumas en manos de aquellos con influencia dentro de la sociedad.

Sir Francis Drake

A pesar del halo de grandeza y patriotismo que se intentó dar a la figura  los corsarios, se sigue manteniendo la diatriba acerca de cuando terminaba el corso y comenzaba la piratería. Esto es debido a que tanto los métodos de asalto y saqueo como los actores de los mismos apenas se diferenciaban de los utilizados por piratas. Todo ello unido a que muchos de estos corsarios no eran más que antiguos piratas “reconvertidos” a una nueva causa, terminan de difuminar la delgada línea que separa ambas categorías..

Debe comprenderse que las acciones corsarias eran, a menudo, combinadas con otras actividades paralelas como el tráfico de esclavos, el contrabando con naciones enemigas y el saqueo indiscriminado, sea cual fuera el pabellón de la víctima, en caso de poder aumentar los beneficios de la empresa.

En tiempos de paz, el número de patentes de corso descendería drásticamente lo que llevaría a que muchos de estos marinos volvieran a sus antiguos quehaceres o esperasen nuevas órdenes en tierra. Pero un importante número de elloos tentado por las suculentas alternativas que se abrían en el Nuevo Mundo consistentes en la posibilidad de desvalijar  a sus pobladores llevaría a que muchos de ellos volvieran a abrazar la piratería como forma de vida.

Esperamos que esta entrada os fuera de interés y os haya ayudado a tener una idea más nítida de los corsarios y sus características. Seguiremos proporcionando información acerca de la piratería en el Atlántico y todo lo que le rodea.


Fuentes.

JUÁREZ MORENO, J. Corsarios y piratas en Veracruz y Campeche. J. Juárez Moreno. Publicaciones de Estudios Hispano-Americanos de Sevilla, 1972.

ABELLA, Rafael. Los halcones del mar. Martínez Roca, Barcelona, 1998.

GROSSE, Philip. Historia de la Piratería. Sevilla, Renacimiento, Colección Isla de la Tortuga, Serie mayor, 2008.

JARMY CHAPA, Martha. Un eslabón perdido en la historia: piratería en el Caribe, siglos XVI y XVII. México: Universidad Nacional Autónoma de México, Colección Nuestra América, 1983.

Anuncios

Un comentario en “Corsarios, recorriendo la delgada línea entre patriotismo y piratería.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s